Desde hace unos días intento dormir, como dije, sin asistencia de ningún fármaco. He tenido resultados dispares pero, hasta ahora, lo que me había mantenido despierto, en esas horas que la convención supone para el sueño, eran mis pensamientos, mis cavilaciones alrederdor de la angustia.

Anoche, luego de dormir unas tres horas -supongo- mi aparato digestivo decidió relevar a mi cabeza y me desperté con una urgencia por vomitar que no recuerdo haber experimentado antes.

Supongo que llega un momento en  que el cuerpo en el que uno vive ya no te aguanta.

El mío estuvo haciéndome reproches hasta ahora. Casi no pude pensar en otra cosa que no sean mis tripas.

Al menos fue novedoso ¿no?

La salud mental

20 marzo, 2010

Durante los ultimos años, mi salud mental se sostuvo con medicación.
Unas cuantas drogas diferentes, destinadas a combatir, en silencio, con pocas palabras, la desazón, la angustia.
Recientemente he tenido acceso a una segunda opinion sobre mi recorrido farmacológico y, al parecer, en algunos momentos del recorrido, he experimentado efectos colaterales.
Algunos de mis peores rasgos se incendiaron y provocaron actos que espero, no repetir.
Así que intentaré no volver meterme en el cuerpo nada de eso.
Crucen los dedos: hoy voy a tratar de dormir sin rueditas.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 358 seguidores