Ellos

16 octubre, 2010

Envidio profundamente a tus  cigarrillos rubios. Ellos tienen muchas oportunidades de mover tu cuerpo.

Ese cuerpo en el que tanto me gusta sentir. Ese cuerpo en el que me gusta entrar.

Ellos son capaces de hacer que, exhausta, te pongas de pie y te alejes de la cama. Que te pongas de pie y salgas a cielo abierto. Que te pongas de pie y enciendas el fuego.

El fuego que les hará pagar el imperdonable atrevimiento de haberse llevado, por un  rato, tu cuerpo.

Decir

13 abril, 2010

Decirle al otro que uno no puede hacer lo que espera. Que uno no puede porque eso le genera más dolor.

Decirle al otro que esa imposibilidad no es un ataque a sus deseos. Decirle al otro, que es un signo de los propios.

Decirle, increíblemente.

Decir.

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