Escaparate

24 marzo, 2010

En 1969, el trío Smile, grabó una canción llamada “Polar Bear”, cuyo estribillo rezaba “he’s not for sale” (el no está a la venta).
No puedo evitar pensar en esas palabras al observar al oso cautivo tras el cristal.
Es irónico, de algún modo, que el oso no pueda comprarse. Más aún, en esta época, en la que junto a la jaula del tapir hay un local que vende merchandising. Cachivaches que incluyen animales inertes de peluche. Seres inanimados que serán libres pago mediante, mientras, desde la vidriera, él envejece y se vuelve amarillento.
¿Qué se puede esperar de una historia que viene de un disco que sólo salió en vinilo recién en 1982?

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