BESTIAS DEL SUR SALVAJE

28 noviembre, 2012

BESTIAS DEL SUR SALVAJE – Tráiler subtitulado en español – YouTube.

A veces es, uno se olvida de que el mundo no es el lugar en el que vive la clase media urbana de los que tenemos blogs.

A veces, un libro, un cuento, una foto o una película te recuerdan que el mundo es un sitio mucho mas diverso. Y, aunque esa diversidad parece declinante, quedan por ahí destellos de formas de vivir y ver el mundo que, del otro lado de una pared, una puerta, un río o un bosque pueden resultar, al mismo tiempo lejanas en algún sentido y cercanas en otros.

Así en Beasts of the southern Wild, aparece lo ajeno de lo no urbano, de la pobreza -en términos de lo que vivimos como bienestar en las grandes ciudades- y lo propio de lo difícil que resulta sostener los vínculos afectivos. Lo mágico de la maternidad lo épico de la paternidad y lo imposible que resulta ser hijo.

Ojalá algún valiente la traiga a Buenos Aires y la exhiban en los cines.

Y si no pasa. A mirarla igual.

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Abrir una jaula.

28 julio, 2011

Si mi cuerpo es una jaula, están a punto de  abrirme la puerta un rato.

Nos vemos a la vuelta.

Errores

15 marzo, 2011

Hace unos años, un amigo me pidió que escribiese algo para un programa de radio que, finalmente, nunca se concretó. Aprisionado entre ovejas eléctricas, quedó este texto, durmiendo.

El error es ante todo, si uno mira la palabra “error”, que resulta pariente de la latina “errare”, un desvío. Una bifurcación, un giro que aleja del camino. Un punto del andar que te lleva a alejarte del destino original. Más, ese mismo giro le pone a uno en la senda de otro destino por lo que, pasos más, pasos menos, en  algún punto del tiempo, el nuevo sendero se hace propio. Propio, también en un sentido de correción.  Por tanto el error mismo deja de tener entidad. Nótese, incluso, algo interesante que sucede, a veces, con la palabra “error”, y su uso en giros como “fue un error” o “por error”. Se utiliza el sustantivo pero, realmente no se está hablando del error si-no más bien del destino, del resultado, que, por cierto, en cuestiones como la neurocirugía o la política socioeconómica o monetaria de un país tercermundista pueden resultar llamativos. Esa mujer que se va con otro. O ese otro oficinista que es ascendido a gerente. No son mas gue destinos. Pero lo misterioso reside en ese momento olvidado, negado, en el que algún caminante, algún andador; sin que otro pueada imaginarlo o prevenirlo, se baja de la vereda, en silencio, y cruza la calle a mitad de cuadra, tocando con sus zapatos esos adoquines que, vaya uno a saber por qué, no debían ser pisados. Todo esto hace suponer que, en el fondo, hay también algo de engaño en la disculpa que el error parece ofrecer porque ¿Cuántos de estos caminantes en encrucijadas son obligados a dejar sus supuestas rutaspor, digamos, la amenaza de una monstruosa esfinge que los devorará si no pueden desentrañar una adivinanza zonza? ¿Cuántos se desvian porque, simplemente, la tentación invita? El error, tal vez, entonces, deberia ser reivindicado y no culpado. Porque nuestras vidas sean, quizás, una sucesión de errores. Imagínense, si no hubieramos dicho esa tontería que le llamó la atención. O, si el amigo que estaba junto a uno cuando ella nos vio por primera vez, hubiera sido un poco más inteligente o buen mozo. Imaginate, mamá, si me hubieras tratado mejor. Imaginate si yo hubiera usado condón. Imaginate si, vos, no.

Progreso

27 junio, 2010

Levanté la vista de la blackberry y ví como una mujer ayudaba a su pequeña hija a a inclinarse en la vereda de la Avenida Saenz, para que pudiese orinar.

Me pregunté cómo era posible que a esta altura del partido esa niña tuviese que sacrificar ese momento de intimidad y exponerlo a los ojos de todos los desconocidos transeuntes en ese pequeño acto de disolución de su mundo privado. Un mundo que aún, seguramente no se ha constituido.

Pienso que, algunos dicen que la privacidad se acabó porque alienados como yo te podemos decir en tiempo real en dónde comemos tostado de jamón y queso. Pero luego me doy cuenta de que la intimidad es un lujo que no todos tenemos.

Creo que era Einstein el que decía que mientras un niño la pase mal en este mundo no tendremos idea acerca de que se trata el progreso. Creo que tenía razón.

Soñar

31 marzo, 2010

Estas noches, son noches de insomnio intermitente, de desazón, de angustia, de agonía. Noches en las que lo que las pesadillas no me dejan dormir.

El temor al descubrirse en medio del mar abierto, en medio de una planicie, sin nada en el horizonte. En blanco.

Noches sin sueños.

Sin embargo, anoche, en medio del dolor, soñé con un rostro. El rostro de una desconocida. Sólo eso. Un rostro.

Un rostro que voy olvidando a medida que el sol sube.

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